7 ago. 2006

Recover

La gente se agolpaba alrededor del cuerpo de la mujer, algunos gemían de asombro. Otros solo miraban hacia arriba, allá donde solo se asomaba la cara casi sonriente de Él. que aparentemente observaba desde aquella baranda rota, pateó descuidadamente un zapato de mujer, y lo siguió con la mirada y vio como caía sobre el techo de lona rasgado del café que había en la planta baja y rebotaba para yacer definitivamente junto su antigua dueña, pero una reflexión acude a él, impulsada por el movimiento de un tobillo de aquel cuerpo tan odiado…

“¿Se movió?” – dijo para si mismo.

“No puede ser” – pensó, y recordó que se paró sin bloquear su computadora, y meditó las consecuencias de aquél hecho, y dio la vuelta y caminó abstraído hasta su puesto de trabajo, se sentó frente a su PC y observó su pantalla, alguien había estado sentado ahí, alguien sabía su secreto, alguien le estaba espiando, y habían usado su PC, porque en la pantalla se lograba leer:

C:\> recover supervisor
Supervisor ha sido recuperado con éxito _

Y ahí estaba Él con el rostro entre las manos, cuando oye unos pasos de mujer que se acercan a su puesto, y una voz que le ordena:

“¡Aléjate de esa computadora!” – entonces levanta el rostro y ahí estaba la supervisora, empuñando una pistolita, mínima, pero mortal, y detrás de ella, aquel vil galán de oficina, ese chupamedias que todos aborrecían por hipócrita, y Él se levantó lentamente, y se alejó de la PC y se dirigió donde ella le indicó, se oían murmullos de las personas que regresaban a la oficina a presenciar el espectáculo

“Si al menos hubiese sido capaz de ingresar al los archivos bloqueados y mostrar a todos los delitos de esta bruja” – pensaba, incapaz de hallar salida a su situación.

“Que haremos contigo, basura” - le dijo con ira aquella mujer magullada por la caída, pero más afectada por el odio y la ira, y se extendía en un horrible discurso de lo que le haría sufrir.

La cara de la supervisora se llenó de alegría cuando vio a entrar 2 policías.

“¡Te vienen a buscar, basura!” – gritó triunfante la supervisora.